Ocio activo, niños

Ocio activo en niños y niñas

Tener una vida activa es sinónimo de salud. Y en el caso de los más pequeños, también es sinónimo de juego y disfrute.

La práctica de actividad física regular es fundamental para el desarrollo saludable de los niños y las niñas. Tener una vida activa desde los primeros años de vida tiene beneficios demostrados:

  • - Mejora la capacidad cardiorrespiratoria.
  • - Fortalece los huesos.
  • - Incrementa la fuerza y la resistencia muscular.
  • - Mejora la flexibilidad.
  • - Desarrolla la coordinación.
  • - Ayuda a mantener controlado el peso corporal.
  • - Disminuye la posibilidad de desarrollar en la adultez enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión.

Que tipos de actividades pueden realizar?

En el caso de los más pequeños, se recomienda animarlos a realizar todo tipo de actividades que supongan un gasto de energía, que incluyan un componente lúdico y que se puedan realizar con otros niños y niñas, con sus padres o sus abuelos. Entre esas actividades se encuentran:

  • - Jugar al aire libre en los parques y plazas.
  • - Montar en bicicleta.
  • - Patinar.
  • - Saltar a la comba.
  • - Jugar con la pelota.
  • - Realizar paseos en familia por parques o zonas verdes de su pueblo o ciudad.

Además, es importante que los niños y niñas incorporen hábitos de vida activa en sus actividades del día a día. Por ejemplo, ir caminando al colegio o a actividades extraescolares, utilizar las escaleras en lugar de ascensores y apuntarse a actividades deportivas extraescolares.

También es fundamental que la familia regule el uso de la televisión, el ordenador y los videojuegos, evitando que pasen muchas horas con ellos y seleccionando aquellos videojuegos que inviten a la realización de algún tipo de actividad física.

¿Por qué es importante hacer actividad física en el tiempo libre?

Los cambios que se han producido en los últimos años en nuestra sociedad hacen que todos nos movamos cada vez menos, y esta preocupante situación se manifiesta especialmente en el caso de niños y niñas.

A diferencia de las generaciones pasadas, que pasaban varias horas al día realizando juegos al aire libre o actividades deportivas, los niños y niñas del presente pasan muchas horas al día en actividades sedentarias. Prácticamente no se mueven en horario escolar, donde permanecen sentados durante mucho tiempo a excepción de las horas de actividad física. Pero, más preocupante aún, también permanecen quietos durante el tiempo libre, en los que la televisión, las consolas e internet ocupan la mayor parte de las horas de ocio.