Infancia y deporte
La realización de actividad física de forma regular es un elemento imprescindible para un desarrollo saludable de los niños y las niñas. En ese sentido, la práctica de deportes puede ser una excelente vía para incorporar la actividad física en la vida de los más pequeños, siempre de forma adaptada a las posibilidades y necesidades diferenciadas que tienen a cada edad y destacando sobre todas las cosas los componentes lúdicos y recreativos del deporte.
Lo que aporta el deporte a la salud
La realización de actividades deportivas en la infancia ofrece grandes beneficios para el desarrollo de los niños y niñas:
- - Mejora la movilidad, la flexibilidad, el equilibrio y la coordinación corporal.
- - Incrementa la fuerza y la resistencia muscular.
- - Refuerza la solidez de los huesos.
- - Mejora la capacidad cardiorrespiratoria.
- - Ayuda controlar el peso corporal.
- - Disminuye la posibilidad de desarrollar en la adultez enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión.
- - Aumenta la autoestima
- - Permite controlar la ansiedad.
- - Desarrolla los sentimientos colectivos frente al individualismo.
- - Fomenta la sociabilidad con compañeros, amigos y familiares.
- - Enseña a asumir responsabilidades y a seguir reglas.
¿Cuáles son las actividades más recomendables a cada edad?
Durante los primeros años de vida, la maduración corporal es insuficiente y por eso las actividades recomendadas son aquellas que están ligadas al juego, la recreación y la estimulación de los sentidos. No se recomienda introducir a los niños y niñas en el deporte antes de los 6 años, porque en la mayoría de los casos los deportes suponen someter a los más pequeños a actividades sistemáticas que requieren de técnicas complejas impropias de esas edades.
Los 6 años son la edad recomendada para el inicio de la práctica deportiva, sin abandonar las actividades lúdicas y recreativas que les permiten realizar actividad física para mantenerse saludables. El principal consejo a estas edades es que los niños y niñas prueben con diferentes deportes, porque eso aportará un mayor número de experiencias motrices. Asimismo, a esas edades es muy importante no presionarlos con exigencias de resultados deportivos y tener siempre en cuenta los gustos y preferencias a la hora de elegir los deportes, para evitar abandonos precoces. El deporte debe ser un espacio de placer y de encuentro con otros niños y niñas.
Hacia los 12 años, la entrada en la adolescencia produce un desequilibrio neurológico, endocrino y psicológico, junto con un rápido crecimiento de huesos y músculos. A esas edades, la actividad física se convierte en una herramienta esencial para constituir el nuevo esquema corporal y desarrollar el control neurológico y muscular; además, en esta etapa los jóvenes tienen la necesidad de sentirse dentro de un grupo, y la práctica de un deporte brinda esa oportunidad porque permite disfrutar de un tiempo con sus iguales y desarrolla el sentido de pertenencia a un colectivo y el trabajo en equipo. Correr, montar en bicicleta, nadar o practicar deportes de conjunto son actividades físicas recomendadas a estas edades.
Recuerda
Además de la práctica deportiva, es fundamental que los niños y niñas adquieran un estilo de vida activo, compensando las actividades sedentarias que puedan realizar diariamente (mirar la televisión, usar el ordenador o jugar con las consolas, estudiar) con otras que les requieran movimiento y un mayor gasto de energía. Son muchas las actividades que les ofrecen posibilidades de mantenerse activos: caminar hasta el colegio, desplazarse en bicicleta o patines, subir las escaleras, ir a hacer la compra o colaborar en las tareas domésticas son ejemplos de cómo se puede incluir la actividad física en la vida diaria.
Para saber más:
Guía Galicia Saudable: Activa tu cuerpo, activa tu mente. Secretaría General para el Deporte. 2010.
Folleto Galicia Saudable. (Secretaría General para el Deporte 2010)
Come sano y muévete. 12 decisiones saludables. (Ministerio de Sanidad, Política social e Igualdad)
Actividad física y salud. (Ministerio de Sanidad, Política social e Igualdad 1999)





